Revisión del aprendizaje conceptual
2026-02-03 17:26:38 by Sol Ines Perez

Revisión del aprendizaje conceptual

El aprendizaje conceptual

En esta entrada de blog vamos a discutir la revisión que hicieron Anderson y Krathwhol (2001) de la taxonomía de Bloom (1956)  y su impacto para la enseñanza y el aprendizaje conceptual - lo que es central para la nuyeva gu\ia de Historia (2028). 

La pedagogía IB se enfoca en el constructivismo y en la enseñanza y el aprendizaje conceptual.  Esta pedagogía busca generar clases en las que los alumnos sean actores centrales en su proceso de construcción del aprendizaje.  Por ello, se busca ir más allá de la enseñanza tradicional donde el profesor “imparte” la materia y el alumno “recibe” el conocimiento. 

Con el propósito de explorar qué es el aprendizaje conceptual, empezaremos revisando la base del proceso de organización del aprendizaje, el cual reside en la conocida taxonomía de Bloom (1956). Esta taxonomía se centra en el dominio cognitivo, es decir, aquel nivel en donde los alumnos procesan la información; el proceso de pensamiento donde las capacidades y habilidades intelectuales procesan y manejan la información. Más adelante, el equipo de Bloom siguió desarrollando los procesos de aprendizaje y publicaron taxonomías tanto para el nivel afectivo como para el nivel psicomotor (ambas posibles temas para futuras entradas de blog).

La taxonomía original

Antes que nada, es importante recordar que la palabra taxonomía es otra forma de indicar clasificación. Juntos, Benjamin Bloom y David Krathwohl (1956) crearon una clasificación para la cognición, conocida hoy como la “Taxonomía de Bloom” (de aquí en adelante nos referiremos a esta como la Taxonomía original) con el propósito de agilizar el proceso de elaboración de exámenes.

Por ello, la taxonomía de Bloom, como hoy se le conoce, fue creada con el proceso de evaluación de los objetivos de educación en mente.  Esta categorización nos permite identificar las seis distintas categorías necesarias en el aula de clases en situaciones de aprendizaje con el propósito de guiar a los alumnos en su desarrollo cognitivo al aumentar los niveles de complejidad yendo de lo concreto a lo más abstracto en un proceso de conocimiento acumulativo.

Consecuentemente podemos ver la progresión del proceso cognitivo de manera jerárquica a través de las seis categorías donde para avanzar, es necesario dominar la categoría anterior: conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación. Nótese que cada clasificación está en la forma de sustantivos y es dentro de cada categoría que veremos los verbos relacionados. Este detalle semántico es importante en el contexto de los procesos cognitivos como veremos más adelante.

Desde su génesis, el uso de la taxonomía original ha sido la base de la creación de los instrumentos de evaluación que miden los objetivos de aprendizaje. Así, podemos dividir las seis categorías en dos grandes grupos: categorización de orden de pensamiento básico y categorización de orden de pensamiento complejo

Las categorías básicas incluyen las primeras tres (conocimiento, comprensión y aplicación) mientras que las categorías complejas incluyen las tres últimas (análisis, síntesis y evaluación) siendo estas últimas las más importantes en el proceso de aprendizaje.  Igualmente, cada categoría contiene una serie de sub-categorías para formar un marco conceptual complejo que nos permite crear clases que contengan un balance entre pensamientos de orden básico y pensamientos de orden complejo.

Cada subcategoría está relacionada a un sustantivo, por lo que el aspecto verbal se encuentra incluido en lo que el alumno necesita demostrar:

Conocimiento

·      Sobre cuestiones específicas

·      Sobre la forma y los medios utilizados para tratar con lo específico

·      Sobre cuestiones universales y abstractas

·      Terminología y hechos

·      Convenciones, tendencias y secuencias, clasificaciones y categorías

·      Principios y generalizaciones, teorías y estructuras

Comprensión

·       Traducción

·       Interpretación

·       Extrapolación

 

Aplicación

 

 

Análisis

·       De elementos

·       De relaciones

·       De principios organizativos

 

Síntesis

·       Producción de una comunicación singular

·       Producción de un plan o propuesta de un proceso de operaciones

·       Derivación de un grupo de relaciones abstractas

 

Evaluación

·       De evidencia interna

·       Juicios en términos de criterios externos

 

Fuente: (Bloom, Engelhart, Furst, Hill, & Krathwohl, 1956, p. apéndice)

Podemos notar también que es en el nivel de procesos cognitivos (conocimiento) donde hay una sub-división subsecuente, de modo que se categoriza el tipo de conocimiento. Aplicando la taxonomía de Bloom al proceso de planificación de una clase, una unidad o un curso, veremos que una declaración de objetivos de aprendizaje consiste de:

  1. El contenido de una materia
  2. La descripción de lo que se debe hacer con ese contenido

Por ejemplo, uno de los objetivos de la evaluación dentro de la categoría básica (conocimiento y comprensión) en la materia de Historia es que los alumnos “demuestren comprensión de los contenidos, conceptos históricos y el contexto”. Sin embargo, a pesar de que este objetivo se encuentra en la categoría de orden de pensamiento básico, incluye un nivel de complejidad que no abarca la tabla: el sustantivo ‘conceptos históricos’. Por otro lado, uno de los objetivos dentro de la categoría compleja (síntesis y evaluación) es que los alumnos “evalúen y sinteticen las perspectivas de las fuentes históricas como pruebas históricas” (IB, Guía de Historia, 2028).

La revisión de la taxonomía

Avancemos medio siglo al año 2001 cuando Lori Anderson, ex pupilo de Bloom junto con David Krathwhol, también colega de Bloom, publicaron su Revisión de la Taxonomía de Bloom para los objetivos educativos (de aquí en adelante nos referimos a esta como la revisión). El propósito de la taxonomía original era para utilizarla como una herramienta para medir de qué forma se estaban cumpliendo los objetivos educativos y cuál era su congruencia con las actividades e instrumentos de evaluación en una unidad o curso (Krathwohl, 2002, p. 213). Dada la utilidad de la taxonomía original, Anderson y Krathwohl vieron la necesidad de revisarla para actualizarla acorde con los avances en materia de neuropedagogía y psicología cognitiva en vísperas del siglo XXI. Esta revisión añade una sub-categoría a las tres existentes dentro de la categoría de conocimiento, siendo esta cuarta el conocimiento metacogntivo, es decir, conciencia del conocimiento y del proceso de aprendizaje.

Vemos un vínculo explícito con la asignatura de Teoría del Conocimiento (TdC) ya que es en esta asignatura donde los alumnos estudian los procesos de construcción del conocimiento, crean conciencia de su propio conocimiento y aprenden a mirar de manera crítica el conocimiento. También hacemos vínculos con los enfoques de la enseñanza y del aprendizaje IB (ATL) ya que los alumnos desarrollan habilidades que les permitan obtener experiencias de aprendizaje en las que desarrollen su pensamiento crítico y creativo para establecer conexiones entre otras disciplinas. Krathwohl reitera la importancia creciente de crear conciencia en los alumnos sobre sus procesos metacognitivos y del uso adecuado de este conocimiento para que adapten las formas en las que piensan y operan (Krathwohl, 2002, p. 214), lo que fomenta el aprendizaje para toda la vida. 

Veamos ahora los cambios que tuvo la taxonomía original producto de su revisión en 2001. El cambio más notorio es el hecho de que las seis categorías pasaron de ser sustantivos a ser verbos. El segundo gran cambio es que evaluación suplantó el quinto lugar en la jerarquía que tenía síntesis. Finalmente se añadió la categoría “crear”. Se añadió la dimensión del conocimiento con cuatro categorías en vez de tres como aparecía en la taxonomía original: Conocimiento factual, conocimiento conceptual, conocimiento procedimental y conocimiento metacognitivo.  La división de las categorías en dos grandes grupos de orden de pensamiento sigue siendo igual: de orden básico y de orden más complejo. De esta forma las categorías retienen su orden jerárquico y de conocimiento acumulativo pero ahora se ven de esta forma:

Taxonomía original (1956)

Taxonomía revisada (2001)

Categoría

Sub-categoría

Categoría

Proceso cognitivo

Conocimiento

·      Sobre cuestiones específicas

·      Sobre la forma y los medios utilizados para tratar con lo específico

·      Sobre cuestiones universales y abstractas

Recordar

·      Reconocer

·      Recordar

 

Comprensión

·       Traducción

·       Interpretación

·       Extrapolación

Comprender

·       Interpretar

·       Ejemplificar

·       Clasificar

·       Resumir

·       Inferir

·       Comparar

·       Explicar

Aplicación

 

Aplicar

·     Ejecutar

·     Implementar

Análisis

·       De elementos

·       De relaciones

·       De principios organizativos

Analizar

·       Diferenciar

·       Organizar

·       Atribuir

Síntesis

·       Producción de una comunicación singular

·       Producción de un plan o propuesta de un proceso de operaciones

·       Derivación de un grupo de relaciones abstractas

Evaluar

·       Revisar

·       Criticar

Evaluación

·       De evidencia interna

·       Juicios en términos de criterios externos

Crear

·       Generar

·       Planificar

·       Producir

Fuente: (Anderson & Krathwohl, 2001)

La revisión presenta cambios importantes en la categoría básica de recordar. Esta tabla nos muestra que el conocimiento conceptual es parte del pensamiento de orden básico, por lo que, para avanzar en los niveles de complejidad, los alumnos deben dominar el conocimiento conceptual. Es nuestra labor docente la que requiere de la planificación detallada que nos permita cuantificar el aprendizaje de nuestros alumnos.  En el caso de historia, será necesario cuantificar la comprensión de los conceptos clave de la asignatura:

  • Causa y consecuencia
  • Continuidad y cambio
  • Perspectivas
  • Importancia

fuente: Guía de Historia 2028 p.23

¿Cómo aplicamos la revisión de la taxonomía al aprendizaje conceptual?

Contrario a la taxonomía original, la revisión pone mayor énfasis en su uso por parte de la comunidad educativa, por lo que las categorías y sub-categorías se pueden solapar. La revisión presenta plantea una propuesta bidimensional que utiliza el conocimiento y las categorías del conocimiento. Krathwohl presenta una tabla construida a partir de la premisa de que cualquier objetivo se puede representar en dos dimensiones. Esta tabla se le conoce como la Tabla Taxonómica, donde el eje vertical refleja la dimensión del conocimiento y el proceso cognitivo queda reflejado en el eje horizontal. Las intersecciones entre el conocimiento y las categorías del proceso cognitivo forman las distintas celdas. Es así como cualquier objetivo puede clasificarse en la tabla taxonómica en una o más celdas que correspondan con la intersección entre el verbo (acción cognitiva) y la declaración sustantiva. Veamos el ejemplo anterior:

Los alumnos deben “demostrar comprensión de los contenidos, conceptos históricos y el contexto”. Comprensión es el verbo y la frase sustantiva es conceptos históricos, contenidos y contexto. La tabla taxonómica lo refleja de esta forma:

Dimensión del conocimiento

1.      

Recordar

2.      

Comprender

3.      

Aplicar

4.      

Analizar

5.      

Evaluar

6.      

Crear

Factual

 

X

 

 

 

 

Conceptual

 

X

 

 

 

 

Procedimental

 

 

 

 

 

 

Metacognitivo

 

 

 

 

 

 

 

Al tener que demostrar comprensión del contexto, los alumnos deben tener dominio del conocimiento factual para luego proceder a la comprensión de los conceptos. El conocimiento conceptual, una sub-categoría dentro de la primera categoría de orden de pensamiento básico, demostrar, consta de “las interrelaciones entre los elementos básicos dentro de una estructura más amplia que les permite funcionar en conjunto” (Krathwohl, 2002, p. 215).  En consecuencia, este conocimiento consiste de tres sub-sub categorías:

  1. Conocimiento de las clasificaciones y categorías
  2. Conocimiento de los principios y generalizaciones
  3. Conocimiento de las teorías, los modelos y las estructuras

De esta forma representamos los objetivos de manera bidimensional.

 Por otro lado, y siguiendo el ejemplo anterior, uno de los objetivos dentro de la categoría compleja (síntesis y evaluación) es que los alumnos “evalúen y sinteticen las perspectivas de las fuentes históricas como pruebas históricas”. En este caso, al referirnos a pensamientos de orden más complejo, veremos que la tabla refleja esto al cumplir con una categoría más compleja. Los alumnos necesitan tener comprensión factual antes de poder evaluar las fuentes como pruebas históricas. Igualmente, los alumnos deben comprender el concepto de perspectiva e importancia antes de poder evaluar su validez como fuentes históricas. Esto tiene que ver con el conocimiento procedimental ya que los alumnos necesitan tener destrezas específicas a la asignatura (evaluación de argumentos) al igual que los métodos que se utilizan para evaluarlos.

 

Dimensión del conocimiento

1.      

Recordar

2.      

Comprender

3.      

Aplicar

4.      

Analizar

5.      

Evaluar

6.      

Crear

Factual

 

X

X

X

X

 

Conceptual

 

X

X

 

 

 

Procedimental

 

 

 

 

X

 

Metacognitivo

 

 

 

 

 

 

 

Conclusiones

En conclusión, la tabla taxonómica es de suma utilidad para el docente que busca preparar sus clases o modificar los recursos existentes para destacar los enfoques de la enseñanza y del aprendizaje (ATL) del IB. La tabla taxonómica permite al docente analizar los objetivos de una unidad de aprendizaje o incluso de una materia como un todo.  También brinda una indicación de la medida en la que el conocimiento más complejo y los procesos cognitivos complejos están involucrados en el proceso de enseñanza. El uso de la tabla nos facilitará la clasificación de actividades de aprendizaje que cumplan tanto con los objetivos de aprendizaje como con los objetivos de la evaluación.

 

 

 

 

Referencias

Anderson, L. W., & Krathwohl, D. R. (2001). A Taxonomy for learning, teaching and assessing: a revision of Bloom's taxonomy of educational objectives. United States: Longman.

Bloom, B., Engelhart, M. D., Furst, E. J., Hill, W. H., & Krathwohl, D. (1956). Taxonomy of Educational Objectives: the classification of educational goals. United States: Longmans. 

Krathwohl, D. (2002, Autumn). A revision of Bloom's taxonomy: an overview. Theory into Practice, 4, pp. 213-218.

Bachillerato Internacional. Guía de Historia para primeros exámenes 2028. Febrero de 2026. www.ibo.org.